Reforma integral de una clínica dental que permanecía prácticamente inalterada desde la década de los 80. El proyecto nace con el objetivo de actualizar el espacio, adaptándolo a una estética contemporánea y a las necesidades actuales tanto de los pacientes como del equipo profesional. La intervención transforma un entorno compartimentado y obsoleto en un lugar más amable, coherente y funcional.
A nivel espacial, se ha eliminado gran parte de la tabiquería existente para generar áreas más diáfanas y mejor conectadas, favoreciendo la amplitud visual y mejorando la operativa diaria de la clínica. El nuevo diseño responde a un lenguaje elegante, fresco y atemporal, dotando al conjunto de un carácter acogedor y confortable que contribuye a reducir la percepción clínica tradicional.
La selección de materiales y la paleta cromática, basada en tonos cálidos y suaves, ayuda a crear un ambiente visualmente limpio, luminoso y sereno. El mobiliario combina piezas comerciales con elementos diseñados a medida, entre los que destaca una estantería metálica a doble cara con banco integrado que articula la zona de recepción y espera.